Estudiantes crean cuero a partir de frutas desechadas

Estudiantes holandeses son los genios de esta creación que seguramente hará feliz a muchos animales al crear cuero vegetal a base de la pulpa de la fruta desechada. El proyecto se llama “FruitLeather Rotterdam

La idea

Estudiantes de Rotterdam veían la gran cantidad de fruta que se descartaba al final del día en el mercado de su ciudad, calculan que unos 3.500 kg por día de mercado. Unos desperdicios que atraen plagas y por los que los comerciantes del mercado tienen que pagar 12 centavos de dólar por cada kilo de fruta que tire a la basura.

Preocupados por esto y con ganas de ayudar al medio ambiente, se inspiraron por una técnica culinaria, que realizan los chefs.

El proceso consiste en deshacerse de las semillas de los restos de fruta, cortar y hacer puré los desperdicios, para luego llevarlos a punto de ebullición para evitar más descomposición. Posteriormente los dejan secar sobre una superficie especial para obtener un material similar al cuero.

Las creaciones

Desde un bolso de cuero de mangos, o una bolsa de la compra de cuero de nectarinas, son las creaciones más asombrosas de un grupo de estudiantes universitarios de Willem de Kooning Academie, que ante uno de los mayores problemas sociales del sur de Holanda: el desperdicio de alimentos, han sabido, literalmente sacarle jugo e investigar posibles soluciones.

Los integrantes del proyecto son: Hugo de Boon, Aron Hotting, Koen Meerkerk, Maaike Schoonen, Bart Schram, y Miloy Snoeijers.

El cuero de frutas desechadas, no solo tiene infinidad de aplicaciones potenciales, incluyendo la industria de la moda, sino que también promueve la conciencia de la comida que tiramos. Además la textura del cuero obtenido depende de que tipo de fruta provenga. Un cuero hecho de mangos es más resistente que uno hecho de naranjas o manzanas, indica Hugo de Boon

Experimento

Actualmente están experimentando con diferentes tipos de frutas, y el proyecto eco-sostenible ya ha despertado el interés de varios fabricantes, incluyendo una empresa en Alemania que hace que los asientos de cuero para marcas de coche como BMW y Porsche.

Mensaje profundo

Además la iniciativa ha calado muy hondo en la comunidad vegana y, según Boon, «La fruta puede se una alternativa, a la tapicería respetuosa con los animales». El proyecto tienen un mensaje profundo que es que la comida no es basura. «Tan solo tienes que encontrar una utilidad diferente para ella», dijo Boon.

Sus creadores aún están probando la resistencia y durabilidad del producto y en caso de pasar las pruebas, esperan que esta tecnología pueda usarse en la industria de la moda o muebles.

 

⇒ Con información de Mas verde digital, Conciencia Eco y Eco Inventos

Denisse Espinoza


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