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Seguridad, ¿dónde encontrarla?

 

Una base segura para el pensamiento es reconocer que estamos protegidos por el Principio universal, todo amoroso. Buscar la seguridad en una base firme significa recurrir a la fuente verdadera de protección.

El concepto y la búsqueda de seguridad es una temática que generalmente ocupa a cada ser humano. El significado, en el sentido más amplio del término, hace referencia a la ausencia de riesgos o amenazas, tanto en el campo de los asuntos internacionales como en el ámbito individual de las personas.

La humanidad tiene derecho a la seguridad, y a sentirse seguro, pues la inseguridad trae consecuencias.

Según el Dr. Romeu, psiquiatra barcelonés indica que sentirse inseguro está relacionado a la falta de aceptación y de confianza propia y aconseja algunos tips que favorecen la seguridad:

· Tener una actitud positiva, de respeto hacia uno mismo.
· Evitar el pensamiento negativo y de esta manera vencer el temor que impide avanzar.
· Visualizar los objetivos con éxito
· Aprovechar las experiencias para aprender
· Evitar las presiones y las críticas
· Reconocer el miedo como irreal

Estos tips sirven de apoyo, pero aún más sirve la búsqueda de la seguridad espiritual, o sea, la que conduce a una base estable de tranquilidad y paz. El hecho de poner todos nuestros asuntos sobre esta base infinita reviste significado porque nos permite estar en conexión continua con la fuente de armonía y protección.

Hace unos meses asistí a una reunión en Berlín, Alemania. Me despedí de mis compañeros y subí a un taxi. Cuando le dije que iba al aeropuerto el taxista me respondió que era complicado por posible amenaza de bomba. Continuamos el trayecto y a los pocos minutos una llamada le informó que el acceso al aeropuerto estaba cerrado. Inicialmente me pregunté: ¿Qué hago yo aquí? Pensaba en mi familia… El temor comenzó a invadirme. Pero, después de unos segundos, me di cuenta que tenía un instrumento valioso en qué apoyarme: la oración silenciosa, que brota del corazón y nos permite reconocernos como expresiones de la Consciencia divina.

Recordé la historia bíblica de Noé que construyó una embarcación, un arca para la salvación de su familia y de los animales, para preservarlos del diluvio. Me incluí dentro de esa idea de protección del arca. Esto me dio paz y claridad mental y, aunque el panorama del aeropuerto todavía se presentaba dudoso, me ayudó a mantenerme firme en que se manifestaría todo lo bueno.

El taxista me dejó alejada, caminé bajo una intensa lluvia, la gente corría, policías por todas partes y había mucha tensión. Al llegar a la entrada del aeropuerto se escuchó una explosión! Por un momento me senté en unos escalones y continué afirmando que el Amor infinito tenía el control absoluto de la situación y que todos estábamos a salvo y llegaríamos a nuestro destino.

Mientras me aproximaba a la aerolínea para realizar el check-in observé que no había personas aguardando, pero felizmente el personal de la misma me informó que mi vuelo saldría.

Al cabo de unos días, no encontré nada sobre la explosión, pero leí en el periódico que no hubo consecuencias y que la causa había sido una maleta sospechosa.

Al estudiar las ideas sanadoras de la Ciencia Cristiana he aprendido a ver más allá de lo que los sentidos muestran acerca de la vida y a reconocer la influencia divina siempre presente en la consciencia humana.

Mediante la oración silenciosa y afirmativa que abre nuestros ojos a la realidad espiritual, podemos escuchar en quietud los mensajes del Amor divino.

Esta oración que reconoce el Principio divino como creador armonioso de todo, me llevó a conocer mi verdadera seguridad, y cambiar el pensamiento negativo por ideas buenas y verdaderas. Esto trae seguridad física y emocional.

No importa el tipo de dificultad por la que atravieses, pues recurrir al Principio universal que nunca se separa de nosotros siempre nos fortalece y nos hace sentir que en todo momento estamos gobernados por él.

¡Así puedes sentirte verdaderamente seguro!

Denisse Espinoza